Las fresas dentales son elementos imprescindibles en una consulta dental. Se estima que existen más de 5.000 tipos de estos aparatos, y que se pueden clasificar teniendo en cuenta su forma, su utilidad, su composición o su tamaño. Cada una de ellas puede conseguir un objetivo determinado, pero en la mayoría de consultas los dentistas trabajan con algunos tipos de fresas dentales en concreto.

Cómo identificar la fresa dental adecuada

Las fresas dentales se utilizan para eliminar caries, para pulir la superficie de una pieza dental o para cortar una parte del diente. No siempre es fácil seleccionar la fresa adecuada para solucionar un determinado problema, por eso hay que conocer sus características y su forma de clasificación.

Tipos de fresa

Las fresas se clasifican teniendo en cuenta diversas cuestiones sobre su composición, que son las que también van a definir sus características. Están formadas por tres partes, el tallo, el cuerpo y la parte activa, y cada una de estas partes se combina con las otras para conseguir un modelo u otro.
Según el material de su cabeza, las fresas pueden ser de diamante, de carburo de sílice, de tungsteno, de acero, etc. También influye en su tipo la forma de su cabeza. Según esto, pueden ser:

  • Fresas redondas con las que se retira el tejido con caries en el diente.
  • Fresas periformes, que pueden perforar el esmalte dental para diversas acciones en los dientes.
  • Fresas de cono invertido que permiten aplanar las cavidades para mejorar las funciones masticatorias del diente.
  • Fresas cilíndricas para dar forma a las paredes de los agujeros formados en los dientes.

Además de los anteriores parámetros, hay otros que se tienen en cuenta para clasificarlas, como el diámetro de la cabeza o la rugosidad de esta pieza. La rugosidad, o el tamaño del grano, es algo muy importante a la hora de escoger una fresa u otra. Por eso, se ha diseñado un sistema sencillo para identificarlas, que es a través de la coloración.
Así las fresas contarán con una franja de un color determinado según el tipo de grano que las forme. El color blanco corresponde a un grano super fino, el color amarillo implica un grano extra fino, el color rojo equivale al grano fino, el color azul al grano standard, el color verde indica un grano grueso. Y el color negro simboliza el grano super grueso. Por lo general, todas las fresas del mercado están clasificadas mediante dicha coloración, aunque existen algunas marcas que no la siguen y que tienen un propio sistema de coloración.
El catálogo de fresas dentales es casi infinito. Para elegir las más adecuadas para cada momento o para cada servicio, es importante definir las necesidades de cada clínica dental. Una vez claras estas necesidades, será más fácil escogerlas según alguno de los parámetros que las clasifican. Además, existen lugares de venta especializados en estos elementos, que pueden aportar la ayuda necesaria para que todos los profesionales cuenten con su propio grupo de fresas dentales.